Esperanza

28 01 2009

Qué bonito es el nombre de “Esperanza”. Aunque ésta cobra fuerza cuando viene respaldada por los hechos, más que por las palabras.

Muchos políticos recogen este sublime sustantivo en sus discursos, no obstante, a muchos ciudadanos nos duele cuando sólo sirve para levantar conciencias de un público que lo agradece para irse contento a casa. Mientras tanto, a Esperanza, frustrada, se la lleva el viento.

Barack Obama defraudará. Es bueno asumirlo cuanto antes. Sin embargo, no hay que sentirse desalentado: las expectativas que los medios han creado a su alrededor eran muy altas. En su discurso, marcado por un constante intento de desmarcarse de la política de George Bush, Obama asumía los errores del pasado, pero con una diferencia: proponía soluciones muy concretas para el presente. Y, a cada una, la bañaba de Esperanza.

Al contrario de su antecesor, Obama se crió en un barrio pobre de Honululú (bendito aquel que sepa situarlo en un mapa), se ganó a pulso una beca para ir a estudiar a Harvard y no tenía a nadie que le sacara las castañas del fuego. En otras palabras: Obama es un buen candidato para salir de la peor crisis que asola a Occidente; la crisis de la apatía.

El nuevo horizonte que perfiló de manera maravillosa Obama en su discurso se sustenta en proyectos reales y en buenos ideales para el futuro: “Y a aquellos que se preguntan si el faro de Estados Unidos todavía ilumina tan fuertemente: esta noche hemos demostrado una vez más que la fuerza auténtica de nuestra nación procede, no del poderío de nuestras armas ni de la magnitud de nuestra riqueza, sino del poder duradero de nuestros ideales; la democracia, la libertad, la oportunidad y la esperanza firme”.

Anoche, Zapatero parecía Obama cuando hablaba en “Tengo una pregunta para usted”.

Ahora, la crisis también existe en España.

Ahora, a nuestro país le toca “levantarse, sacudirse el polvo y ponerse a trabajar”.

Y también le toca pensar un poco más en positivo, por pésimos que sean los pronósticos, sobre todo para los parados, los jubilados, o los jóvenes que aspiramos a tener nuestro primer trabajo (de más de un trimestre). Al fin y al cabo, “mientras respiremos, tendremos esperanza”.

Os dejo con un video muy especial…

http://antwrp.gsfc.nasa.gov/apod/ap080722.html

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Ver y sentir, en Gaza

14 01 2009

No acostumbra a llamar la atención. Pero hoy lo ha hecho.

Juan Goytisolo ha escrito en El País uno de los mejores análisis sobre el conflicto de Gaza.

Es escritor, no periodista. Otro ejemplo que hace que me mantenga firme contra una opinión mayoritaria que asume que la literatura no debe influir en el periodismo, una rama que debe ceñirse a la mera información. También me recuerda a los antiguos debates de la carrera en los que muchos catedráticos afirmaban que había que saber “separar” el periodismo de la literatura.

Hoy me reafirmo: lo segundo no se aprende en cinco años.

Os dejo con un buen artículo: “Ver, imaginar, sentir el dolor ajeno”





¿Fin del medio impreso?

1 12 2008

 

Internet ha revolucionado la manera de entender la información, ya que la ha apellidado, sin pudor alguno, información “digital”. Son numerosas las opiniones apocalípticas que afirman que el fin de la prensa escrita está cerca. La última: la de Pedro J. Ramírez, quien se atrevió a asegurar que le “es indiferente si desaparecen los periódicos como se entienden ahora”. Motivos, no le falta; y es que factores como la creación de blogs, o el nacimiento de los nuevos periódicos online, han transformado los sistemas tradicionales de acceso a la información.

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